Es un turismo rural comunitario responsable, que ofrece a los visitantes un contacto personalizado para que disfruten del entorno físico y humano de las zonas rurales y, en la medida de lo posible, que participen en las actividades, tradiciones y estilos de la vida de la población maya de Yucatán.
También, el control del proceso de la actividad está en manos de los actores comunitarios; esto asegura la sostenibilidad de la acción. Se pretende mejorar la calidad de vida de las poblaciones locales, consiguiendo un desarrollo integrado de los valores socioeconómicos, culturales y ambientales, favoreciendo la equidad social. Las comunidades mayas se abren a un turismo responsable, donde el visitante disfruta plenamente su viaje, beneficiando a la vez, directamente a las personas de la comunidad que visita. Este modelo genera ingresos directos a las familias que ofrecen los servicios de hospedaje y alimentación, así como a las familias que venden las artesanías textiles y de madera y a las familias, que venden hortalizas y productos pecuarios para la elaboración de platillos típicos.
De manera indirecta se generarán beneficios a toda la población en rubros como vivienda, transporte, salud, servicios telefónicos, internet, carreteras, electricidad y agua potable, lo que significa una mejor calidad de vida para la población local. Ha sido nuestra experiencia que la presencia de visitantes, tanto nacionales como extranjeros, puede servir como herramienta de negociación para comprometer a los diferentes niveles de gobierno a proveer de manera más ágil los servicios básicos que requiere la población.
El turismo solidario te da la oportunidad de conocer un lugar genuino y la cultura maya, mientras apoyas la economía local. El participar en el turismo responsable le permite a la gente de la comunidad trabajar localmente sin salir a las zonas turísticas más comerciales. Como tal, todo el ingreso generado se queda dentro de la comunidad. El turismo responsable también le permite a la comunidad conservar su cultura, tradiciones y fortalece sus vínculos familiares y comunitarios. El turismo sostenible en su sentido más puro, es una industria comprometida a hacer un bajo impacto sobre el medio ambiente y la cultura local.