También tenemos disponible el servicio de transportación, guías para los diferentes recorridos y actividades específicas. Es recomendable una reservación anticipada para participar en actividades que requieren mayor preparación.
Como comunidades mayas, Muchucuxcah y Chan Chimilá proveen oportunidades para establecer contacto con la población local, observar cómo se tejen las hamacas, como se talla la madera y como se hacen las tortillas; participar en eventos ceremoniales o aprender lo básico del idioma maya. Los visitantes pueden conocer la gran riqueza cultural y natural a pie o en bicicleta.
La población maya de Muchucuxcah y de Chan Chimilá produce sus alimentos usando la agricultura bajo el sistema llamado milpa. En la milpa se produce principalmente el maíz, con el cual se elaboran las “tortillas”, que son indispensables en la alimentación maya. También, elaboran sus propias hamacas para dormir, su vestimenta bordada y artesanías en general. Esto les permite poder tener un cierto grado de autosuficiencia y conservar la cultura por cientos de años, casi intacta. Durante su visita conocerá la vida diaria de un pueblo maya tradicional. Puede conocer la estructura y construcción de una casa de bajareque y con techo de palma; puede elaborar una hamaca, preparar tus tortillas o tomar una clase principiante de Maya. Dependiendo de la fecha de su visita, quizás puede también participar en eventos y ceremonias tradicionales para pedir la lluvia o agradecer la cosecha.
Vive la riqueza natural de Yucatán: pedalea, nada, observa aves, camina, explora cenotes y rejolladas, o simplemente descansa en una hamaca. El ambiente natural de turismo comunitario provee una oportunidad de descanso y relajación en una zona de México que todavía es segura y libre de conflictos.
Las características regionales han contribuido a la creación de un mundo subterráneo muy amplio. La diversidad del territorio maya incluye la selva tropical, cuevas y cenotes. Los cenotes son espacios labrados por el agua durante miles de años. Tienen agua de color turquesa cristalina. Los cenotes alimentan a aves, peces, reptiles, murciélagos y otros animales que son nativos a esto lugares. De hecho, la gran civilización Maya se desarrolló gracias a estos sitios y sigue viva su cultura. Para los antiguos los cenotes eran entradas al mundo inferior y por lo tanto lugares sagrados.
Pese a que muy poca lluvia cae entre Diciembre y Abril, las selvas de Yucatán son muy productivas, proveyendo alimento para los animales silvestres, materiales de construcción para las casas de las comunidades. Algunos de los mamíferos que encontrarás en la zona son: armadillo, mono araña, zorros, tigrillos, pumas, tejón, mapache, tapires, venados, pecaríes, ardillas, tuzas, tepexcuintle, conejos, oso hormiguero. Existen 540 especies de aves en la Península de Yucatán y 219 especies de aves migratorias. Por esta razón, observadores de aves de todo el mundo vienen a Yucatán cada Noviembre para participar en el Festival de Aves Toh.
También existe una variedad de plantas, como orquídeas, bromelias y una gran diversidad de plantas medicinales. Puedes participar en un recorrido por la selva a pie o en bicicleta.
Las rejolladas son depresiones naturales con profundidad variable y se forman de modo similar a los cenotes; tienen su origen en cenotes que han perdido su agua y por lo tanto, sus formas son iguales.
Generalmente tienen un gradiente de humedad que aumenta con la profundidad, al igual que un gradiente de suelo orgánico. Estas características le dan un microclima especial a la rejollada y un suelo rico en materia orgánica, que hace que la vegetación sea perennifolia y con muchas plantas de umbría.
Las rejolladas, al igual que los cenotes, han sido importantes en la vida de los mayas. Pues, los cenotes proveían de agua dulce y las rejolladas fueron decisivas en la domesticación de muchas plantas de clima húmedo. En éstas se cultivan muchos frutales sin necesidad de riego; este microclima les permitió cultivar cacao y otras frutas de lugares alejados de la península.